Prevención de ahogamientos

Muchos niños pequeños, curiosos, activos y ansiosos por explorar sus alrededores se sienten atraídos por el agua. Brilla, hace ondas, salpica e incluso puede hacer flotar las cosas! Pero no entienden que el agua puede ser peligrosa y no tienen edad suficiente para hacer lo necesario si se vieran en problemas. Por lo tanto, es fundamental protegerlos de los peligros del agua donde viven y donde vayan de visita.

La seguridad en el agua es importante a cualquier edad, pero es particularmente importante para los niños pequeños. El ahogamiento es la causa principal de muerte por lesiones en niños de entre 1 y 4 años. Los niños pequeños pueden ahogarse en apenas una o dos pulgadas de agua y eso puede suceder rápido y en silencio.

La principal amenaza de ahogamiento que enfrentan las familias con niños pequeños es el acceso inesperado y sin supervisión al agua: piscinas, jacuzzis, tinas de hidromasaje, tinas de baño, cuerpos de agua naturales (como un estanque), así como envases utilizados para la limpieza del hogar o almacenamiento provisional de agua. Por ejemplo, el 69% de los ahogamientos entre niños de 4 años de edad o menos ocurren durante momentos no dedicados a nadar.

La prevención del acceso no previsto y sin supervisión al agua ha demostrado ser una de las formas más eficaces de reducir las muertes por ahogamiento de los niños pequeños. Comience con estos niveles de protección dentro de su casa y en los alrededores para ayudar a que el entorno de su pequeño sea más seguro:

Las investigaciones sugieren que la instalación de cercos puede prevenir más de la mitad de la totalidad de ahogamientos de niños pequeños en las piscinas.  Las piscinas, incluyendo las inflables grandes que están sobre el suelo y demás tipos de piscinas temporales, deben estar totalmente rodeadas por un cerco en sus 4 lados.

Nunca deje un recipiente con agua lleno y abierto sin atención. Cuando no los esté usando, asegúrese de desechar por completo los líquidos de recipientes tales como: baldes y cubos usados para limpiar o pintar, piscinas para niños, refrigeradores portátiles con hielo derretido (hieleras), tazones grandes con agua para mascotas, cubos de basura o de reciclaje que podrían recolectar agua de lluvia.

La AAP (American Academy of Pediatrics) recomienda tener a los niños al alcance de la mano, pudiendo así aplicar la “supervisión táctil”, ya sea a la hora del baño o a la hora de nadar. La mayoría de los niños que se ahogan dentro de su casa lo hacen en tinas de baño, por lo general durante una interrupción de la supervisión del adulto. A la hora de nadar, entre al agua con su pequeño. Si tiene que salir, lleve a su hijo consigo, aún si hubiera guardavidas.

Los niños siempre deben usar chalecos salvavidas cuando estén en el agua o en sus cercanías, como lagos, ríos, piscinas, playas. Asegúrese de que se ajusten correctamente y que sean adecuados para su edad.

La AAP recomienda que todos los niños y sus padres tomen clases de natación como forma de añadir una capa más de seguridad en el agua. Hay estudios recientes que sugieren que la capacitación en destrezas de supervivencia en el agua y las clases de natación pueden ayudar a reducir el riesgo de ahogamiento para todos los niños, incluidos los de entre 1 y 4 años.

 En caso de que sea necesario es importante que sepa cómo responder cuando haya un problema. Todo el mundo, incluyendo a padres, cuidadores y niños mayores, deben aprender RCP (reanimación cardiopulmonar) y técnicas de rescate seguro para responder ante un accidente de ahogamiento. ¡La seguridad en el agua es un asunto que concierne a toda la familia!

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